MISIÓN
Mejorar la calidad de vida de las personas adolescentes y adultas con Discapacidad Intelectual (P.D.I) y sus familias, preferentemente de Castilla y León, a través del desarrollo de apoyos y servicios adecuados a sus necesidades, de acuerdo con los principios ideológicos de la Orden Hospitalaria y las Buenas Prácticas aceptadas generalmente en el sector.
VISIÓN
Ser un centro de recursos abierto y flexible, referente en el sector de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, con cultura de calidad, innovación, transmisión del conocimiento y con una organización profesional y participativa que trabaja en equipo, con orientación al cliente, y donde los profesionales están identificados con la misión del centro.
VALORES
→ Hospitalidad
Nuestro valor central. Es el carisma de San Juan de Dios y el sentido del ser de la Institución.
Este valor fomenta una asistencia integral y humanizada guiada por sus otros cuatro valores guía: calidad, respeto, responsabilidad y espiritualidad.
El valor de la Hospitalidad nos lleva a acoger al otro tal cual es, con amabilidad y generosidad, viviendo siempre con una actitud de apertura a los demás, respondiendo a las necesidades de las personas en busca de su bienestar y su salud. Por tanto, en la Orden cabe hablar de una Cultura de la Hospitalidad, compartida por la Familia Hospitalaria que forman los Hermanos de San Juan de Dios y sus colaboradores (trabajadores, voluntarios y bienhechores).
→ Respeto
El respeto nos debe llevar a comprender al otro, estableciendo un clima de confianza que nos va a llevar al final ser mejor profesional, compañero y paciente.
El respeto al prójimo es el valor que implica el reconocimiento de que todas las personas poseen una dignidad que debemos considerar con actitud de comprensión y tolerancia.
La persona enferma, en situación de vulnerabilidad, es el centro de la misión de la Orden Hospitalaria, desde la humanización y una visión holística. Además, este valor enlaza con la promoción de la justicia social, los derechos civiles y humanos, y la implicación de los familiares de las personas atendidas.
→ Espiritualidad
La espiritualidad es la dimensión humana desde la que vivenciamos y expresamos el sentido de la propia existencia, y su dimensión trascendente de acuerdo con nuestros valores y creencias.
En la Orden Hospitalaria se traduce en la oferta de atención espiritual y religiosa a todas las personas atendidas y sus familias, así como a los colaboradores, sin perder la identidad católica, pero con una propuesta abierta y respetuosa con toda creencia.
→ Calidad
Hacer el bien, bien hecho.
Es la base esencial de nuestro servicio y de nuestra gestión, y va mucho más allá de la calidad técnica de la atención recibida. Se traduce en excelencia, profesionalidad, atención holística, conciencia de las nuevas necesidades, un modelo de unión entre los Hermanos de San Juan de Dios y sus colaboradores (trabajadores, voluntarios y bienhechores) y el modelo de atención juandediana.
Esta se materializa en la atención integral al paciente, poniendo a su disposición los medios técnicos, humanos y espirituales que necesite en cada momento; así como en la búsqueda continua de mejora y nuevos tratamientos.
→ Responsabilidad
Como valor y como exigencia moral.
El valor de la responsabilidad se traduce en la fidelidad a los ideales de San Juan de Dios y de la Orden Hospitalaria, la ética (bioética, ética social, ética de gestión), la protección del medio ambiente y apuesta por la sostenibilidad, y la responsabilidad social, donde está presente la justicia y una distribución equitativa de recursos.
Es un valor que está en la conciencia de la persona y le permite reflexionar, administrar, orientar y valorar las consecuencias de sus actos con una actitud de compromiso.

