Más de 900 personas hemos vuelto a celebrar el esperado Día de la Familia, una cita fija en nuestro calendario que reúne a familias, personas atendidas, profesionales, voluntariado y representantes institucionales en torno a una jornada de convivencia que ha dado comienzo con la Eucaristía.
Es una celebración que siempre ha destacado por su carácter abierto, participativo e inclusivo, donde todos los asistentes han podido compartir experiencias, reforzar vínculos y disfrutar de un ambiente cercano y festivo. La jornada ha ofrecido diferentes actividades pensadas para todas las edades, favoreciendo la interacción y el encuentro entre toda la comunidad.
El acto ha contado con la presencia de autoridades y representantes institucionales, que han querido acompañarnos en este día tan significativo, mostrando su apoyo a la labor que se desarrolla desde el centro.
Como en ediciones anteriores, uno de los momentos más especiales ha sido el encuentro compartido entre familias y profesionales, reflejo del trabajo conjunto que se realiza día a día para mejorar la calidad de vida de las personas que acompañamos.
La jornada ha sido también una oportunidad para poner en valor el papel fundamental de las familias, que forman parte esencial de nuestro proyecto y acompañan de manera activa cada proceso.
El Día de la Familia está consolidado como un espacio de celebración, reconocimiento y unión, donde se hace visible una idea clave que guía nuestra labor: solo trabajando en equipo es posible construir una comunidad más inclusiva y humana.
Desde San Juan de Dios queremos agradecer la implicación de todas las personas que han hecho posible esta jornada y, especialmente, a las familias por su confianza, cercanía y compromiso.











