El programa permitirá que 54 personas con discapacidad intelectual disfruten de una semana de ocio y convivencia, mientras 50 familias disponen de un tiempo de descanso, conciliación y recuperación emocional.
Detrás de cada persona con discapacidad intelectual existe una familia que acompaña, apoya y cuida los 365 días del año. Madres, padres, hermanas y otros familiares que, en muchas ocasiones, asumen durante décadas responsabilidades de atención que condicionan su vida personal, laboral y social.
Continue leyendo«Cuando cuidas todos los días del año, disponer de unos días para descansar no es un lujo, es una necesidad. El Respiro Familiar nos permite recargar energías con la tranquilidad de saber que nuestro familiar está disfrutando y bien acompañado. Durante esos días podemos hacer cosas tan sencillas como dormir mejor, quedar con amigos o simplemente no estar pendientes de horarios y apoyos las 24 horas. Puede parecer algo pequeño, pero para las familias supone una gran diferencia en nuestro bienestar», explica Rosa, familiar de una de las personas participantes.



