Con motivo de los ocho años desde la recuperación del derecho al voto para todas las personas con discapacidad, nuestro centro celebrará el jueves 12 de marzo a las 10:30 h una simulación real de mesa electoral, diseñada para que las personas con discapacidad intelectual puedan conocer, comprender y practicar todo el proceso de votación.
La iniciativa surge ante una realidad aún pendiente: aunque existen medidas de accesibilidad para personas con discapacidad visual, no se contemplan apoyos equivalentes para la accesibilidad cognitiva en los materiales electorales habituales. Esto supone barreras en el derecho a la participación política en igualdad de condiciones.
Una formación práctica para un derecho efectivo
El equipo de proyectos de formación de nuestro centro está desarrollando sesiones formativas durante todo el mes de febrero, destinadas a mejorar la comprensión del proceso electoral: desde la documentación necesaria hasta el funcionamiento de los colegios electorales y el uso autónomo del voto. La simulación incluirá urna, papeletas y documentación real, generando un entorno seguro y accesible para la práctica.
Actualmente, en Castilla y León están llamados a votar 2.097.768 electores, de los cuales 176.048 son personas con discapacidad, aunque no existen datos desglosados sobre discapacidad intelectual, un factor clave para planificar apoyos adecuados.
Ocho años de un derecho conquistado
Este 2026 marca ocho años desde que las personas con discapacidad sometidas a procesos de incapacitación recuperaron su derecho al voto. Sin embargo, tal como recuerda la directora técnica del centro, Noemí Silva, “si la gente no entiende lo que vota, el derecho se queda a medias”. Para Silva, la lectura fácil es una herramienta imprescindible para la inclusión universal, ya que muchos documentos públicos continúan empleando un lenguaje complejo incluso para la ciudadanía general.
Experiencias reales que impulsan el cambio
Las actividades formativas ya están teniendo impacto. Manu Carro, uno de los participantes, afirma: “Tengo ilusión por votar, pero me siento inseguro porque las papeletas y la información son difíciles de entender. La simulación de mesa electoral y la lectura fácil me han ayudado a comprender mejor el proceso y ahora voy a votar con más tranquilidad”.
